La técnica POSE es la opción quirúrgica más segura y menos invasiva para tratar la obesidad

El método POSE —siglas en inglés de Cirugía Primaria Endoluminal de la Obesidad— consiste en modificar el estómago con un endoscopio que se introduce a través de la boca para realizar pliegues y suturarlos y así reducir su tamaño y su distensión. Una vez limitada la capacidad del estómago, el paciente experimenta una temprana sensación de saciedad al ingerir los alimentos.

 

Al no tratarse de una cirugía abierta ni precisar de incisiones, tiene reconocidas ventajas frente a otras alternativas quirúrgicas. Entre las más importantes, minimiza los riesgos de mortalidad y morbilidad o complicaciones. También se minimizan las molestias para el paciente relacionadas con curas y dolores locales o postoperatorios. La intervención es ambulatoria y, por lo general, el paciente vuelve a casa a las pocas horas y a su vida normal en una media de dos días.

En cuanto al perfil del paciente susceptible de ser intervenido con esta técnica, “está especialmente indicada para personas con obesidad entre los tipos 1 y 3, con preferencia para casos en los que el índice de masa corporal o relación peso-talla sea de 31 a 48”,. También para pacientes que hayan realizado con éxito tratamientos anteriores y con el tiempo hayan recuperado el peso perdido.

Un estilo de vida saludable, clave para mantener los resultados 

Tras someterse a la intervención, el paciente debe seguir en casa un régimen de ingestas progresivas que serán líquidas los tres primeros días. Posteriormente, incorporará alimentos controlados por el especialista durante varias semanas para, gradualmente, llegar a una alimentación normalizada.

Se sigue además un proceso de seguimiento psicológico y nutricional con una duración de entre 12 y 24 meses en función de las necesidades individuales de cada paciente con el objetivo de que adopte una pauta nutricional y estilo de vida saludables. “Los tratamientos de la obesidad en general requieren una gran fuerza de voluntad y cambio de hábitos en quien la padece, sin lo cual ningún tratamiento es exitoso. Por eso, entendemos que el abordaje del paciente debe ser multidisciplinar y disponemos equipos integrados por endocrinólogo, dietista y psicólogo mientras el paciente lo necesite. La clave del éxito está en el cambio de hábitos y conductas.”

Un problema en aumento 

La progresión imparable de la obesidad en los países desarrollados es en la actualidad un motivo de preocupación sociosanitaria. En España más de la mitad de la población adulta tiene problema de sobrepeso, 1 de cada 6 con obesidad y más de 2 millones con obesidad mórbida. Según datos de la Encuesta Nacional de Salud de marzo de 2013, en los últimos 25 años la obesidad en España ha pasado del 7% al 17%.