Ventajas de la endoscopia de la obesidad

[vc_row][vc_column][vc_column_text]Los distintos tratamientos endoscópicos de la obesidad existentes (método POSE, método APOLLO, balón gástrico, balón ingerible, método Endobarrier…) ofrecen tantas ventajas frente a la cirugía tradicional de reducción de estómago que hacen de ellos el método más seguro y efectivo para luchar contra los problemas físicos y psicológicos del sobrepeso y la obesidad. Vemos algunas de esas ventajas:

1- Los tratamientos endoscópicos de la obesidad son tratamientos integrales que abordan la enfermedad desde distintas áreas médicas de un modo multidisciplinar. No se trata sólo de una intervención médica puntual en la que se reduce la capacidad del estómago sino que especialistas en endoscopia, dietistas, nutricionistas, asesores deportivos y psicólogos estudian pormenorizadamente el caso, determinan el tratamiento endoscópico más adecuado, trazan un plan de alimentación y actividad física y realizan un seguimiento del paciente durante los dos años que dura el tratamiento. Si la obesidad es una enfermedad que depende de muchos factores mejor abordarla desde distintas disciplinas médicas.

2- La endoscopia de la obesidad es una intervención médica sin cirugía abierta, de modo que se evitan las incisiones y las cicatrices externas. No se trata de un procedimiento quirúrgico sino de un procedimiento endoscópico (se introduce un tubo por la boca, bajo sedación, a través del cual se accede al estómago) sin cortes ni suturas externas. Se evitan de este modo los largos postoperatorios y los ingresos hospitalarios.

3- Al realizarse mediante endoscopia, el tiempo de recuperación del paciente y las molestias son mucho menores que en la cirugía tradicional. En la mayoría de casos, el paciente regresa el mismo día de la intervención.

4-. El objetivo último del tratamiento, es conseguir la reeducación alimentaria del paciente mediante la eliminación de los malos hábitos en las comidas y la incorporación de una dieta sana y saludable. No se trata de pasar hambre sino de aprender (o reaprender) a comer. De este modo, además, se evita que una vez terminado el tratamiento el paciente recupere el peso perdido.

5- El asesor deportivo no pretende que hagamos ejercicio sin control y complicados para nosotros, sino que incorporemos la actividad física a nuestra rutina diaria para que el ejercicio sea un hábito en nuestras vidas y no una carga. Un plan de actividad física adecuado a cada caso hará que reduzcamos el riesgo de sufrir enfermedades coronarias y otras enfermedades o dolencias relacionadas con la obesidad.

6- Un equipo de psicólogos acompaña al paciente durante los dos años que dura el tratamiento. Adelgazar conlleva una serie de cambios a nivel físico, y  también a nivel psicológico y por ello es muy conveniente la ayuda y el seguimiento de un profesional.

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