El tratamiento de la obesidad con balón intragrástico se consolida como abordaje de primera línea para perder peso

El tratamiento de la obesidad con balón intragástrico (BIG) se está consolidando como mejor opción para la pérdida de peso, siendo España e Italia los países que lideran a nivel mundial esta técnica y habiéndose realizado diferentes estudios médicos que demuestran la eficacia de este tratamiento.

Así lo pusieron de manifiesto los doctores Gontrand López-Nava, jefe del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital Universitario Madrid Sanchinarro; y Alfredo Genco, Profesor del Departamento de Cirugía de la Universidad La Sapienza, en Roma (Italia), y que ha participado en el desarrollo de diferentes estudios relacionados con la obesidad y el tratamiento con balón intragástrico. Ambos especialistas presentaron diferentes conclusiones sobre estudios acerca de la eficacia del tratamiento con el BIG realizados en casos de sobrepeso y obesidad en una rueda de prensa celebrada esta mañana en el Hospital Universitario Madrid Sanchinarro.

En concreto, los datos extraídos de los últimos estudios realizados -Pérdida de peso con balón intragástrico vs dietas y El balón intragástrico vs banda gástrica como
opción de tratamiento previo en casos de obesidad mórbida- demuestran que los resultados de pérdida de peso en pacientes tratados con BIG son hasta un 40% mejores que los de pacientes sometidos a un tratamiento de dieta. Además de la pérdida inicial de peso, el mantenimiento de la misma a medio y largo plazo es superior con el BIG, demostrándose así la eficacia de este tratamiento en la lucha contra el sobrepeso y la obesidad.

-Resultados positivos con el BIG

Según los resultados de un estudio explicados por el Dr. Genco, tras seis meses de tratamiento, los pacientes que combinaron el balón intragástrico con dietas redujeron 6 puntos su IMC (Índice de Masa Corporal), frente a los 3 puntos que descendieron en los casos de pacientes que sólo siguieron dietas alimentarias. Más aún, al año de seguimiento, «el BIG sumado a las dietas sigue siendo más eficaz en el mantenimiento de la pérdida de peso que las dietas solas», añadió el especialista italiano.

Otro estudio expuesto por el profesor Genco evidencia que, tras medio año de seguimiento, un 67% de los pacientes que combinaron ambas estrategias perdió igual o más de un 25 por ciento de su exceso de peso, en comparación con el 20% que lo logró siguiendo únicamente dietas. A los 65 meses, tres de cada diez de los del primer grupo mantuvo su pérdida de peso, mientras que sólo un 11% de los del segundo consigue este mismo objetivo.

Asimismo, los estudios realizados demuestran que el tratamiento con el BIG resulta especialmente eficaz en casos de personas con comorbilidades médicas, como diabetes tipo 2, y como tratamiento previo en casos de obesidad mórbida.

-Grupo de trabajo europeo

Dado que la obesidad es una enfermedad crónica, en la actualidad se están llevando a cabo diferentes estudios que evalúan los resultados de pérdida de peso en pacientes tratados en más de una ocasión con BIG. Para ello, diferentes especialistas médicos han creado un grupo de trabajo a nivel europeo, al que pertenecen los doctores López-Nava y Genco, con el fin de evaluar en qué casos y cuál es momento óptimo para la colocación de un segundo balón y evitar así que los pacientes vuelvan a recuperar el peso perdido.

Tras una introducción acerca del sobrepeso y sus problemas adyacentes, el Dr. Alfredo Genco expuso también las conclusiones extraídas del estudio referente a la mejora de las comorbilidades asociadas a la obesidad en los pacientes tratados con balón intragástrico. Los datos ofrecidos demuestran que un 45,8% de los pacientes tratados con el BIG experimentaron mejorías en las enfermedades asociadas al sobrepeso, mientras que un 44,3% se curaron, por lo que pudieron finalizar los tratamientos farmacológicos que seguían como consecuencia de las comorbilidades asociadas a la obesidad.

Por su parte, el Dr. López-Nava insistió en la importancia de tratar la obesidad como una enfermedad crónica, la llamada «epidemia del siglo XXI», y destacó las cifras de obesidad y sobrepeso en España cercanas al 50% de los adultos, que convierten a esta enfermedad en un importante problema de salud, «no sólo por el sobrepeso en sí mismo, sino porque favorece la aparición de muchas enfermedades crónicas asociadas a la obesidad, como la hipertensión, la diabetes, el infarto de miocardio o el ictus».

«En España lideramos la obesidad infantil en Europa, lo que nos obliga a intentar conseguir que esa población pierda peso y también a prevenir que sigan ganándolo y se conviertan en adultos obesos» con las comorbilidades que ya tienen nuestros adultos.

En este sentido, el Dr. López-Nava, que ya ha tratado a más de 1.800 pacientes en la Unidad de Tratamiento Endoscópico de la Obesidad del Hospital Universitario Madrid Sanchinarro, explicó que «una herramienta muy útil tanto para intentar tratar a la población infantil o adolescente obesa y prevenir sus comorbilidades, como para tratar a los adultos, que ya las tienen, es el balón intragástrico, dispositivo que se introduce en el estómago sin cirugía, mediante abordaje ambulatorio, y sin anestesia general, que permite dar al paciente de alta en dos horas, marcando un punto de partida para empezar a solucionar su problema».

Durante su participación en la rueda de prensa, ambos doctores destacaron la importancia de tratar la obesidad como una enfermedad crónica.