La obesidad, considerada la epidemia del siglo XXI

La obesidad es hoy en día una de las primeras causas de mortalidad en los países desarrollados y en vías de desarrollo. Su alta incidencia en la población -sin distinguir sexos o edades- se ha convertido en un problema social y de salud pública de primera magnitud…

Según una encuesta de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición el 15% de la población española padece obesidad. La aparición del sobrepeso se incrementa con la edad, pero su incidencia también es notable en la infancia y la adolescencia.

Otros estudios corroboran que un alto porcentaje de la población española no está en “su peso ideal” y busca maneras de adelgazar.
Y no es sólo una cuestión de imagen, está demostrado que la obesidad aumenta el riesgo de determinadas patologías, como la diabetes, la infertilidad, las enfermedades cardiovasculares, respiratorias, digestivas y otros síndromes metabólicos.

Además de estos riesgos para la salud, el sobrepeso conlleva obvias limitaciones físicas y psicológicas.

El fracaso de las dietas

Adelgazar y mantener un peso óptimo no es fácil. La dieta es el método elegido por la mayoría para perder peso.

Pero las dietas repetidas y fracasadas producen, a la larga, daños físicos y psicológicos en las personas que las siguen. El factor tiempo y la perseverancia son fundamentales y por eso buscamos la supervisión de centros de adelgazamiento y dietas con agenda y seguimiento diario.
Un régimen con garantías para nuestra salud debe estar controlado por un médico, adaptado a nuestro organismo y hacernos perder entre un 5 % y un 10 % del peso en un plazo de tres a seis meses.
Aún así, el éxito de una dieta implica un enfoque multidisciplinar. La dieta por si sola no basta.

Innovaciones de la ciencia

Para ayudar a las dietas existen varios tipos de tratamientos: médicos, farmacológicos, alimentarios…así como tratamientos intervencionistas no quirúrgicos y en el caso de obesidad severa, cirugía.

De los tratamientos intervencionistas no quirúrgicos, el balón intragástrico se alza como un método eficaz y seguro.

Esta demostrado que la ecuación Dieta + Balón es más efectiva que realizar solamente una dieta.
Este sistema está indicado para pérdidas de peso de entre 15 y 30 kilos, y es aconsejable para adolescentes, adultos y mayores, también es un paso previo recomendable para quién padezca obesidad mórbida y necesite perder peso para aminorar los riesgos antes de someterse a una operación.

El balón intragástrico se implanta de forma ambulatoria por vía endoscópica y sin anestesia general. El balón de silicona relleno de suero fisiológico, queda alojado en el estómago, proporcionando una sensación de saciedad. Tras un periodo máximo de 6 meses el balón se retira de la misma forma que fue colocado: a través del esófago y la boca.

Su colocación, mantenimiento y retirada tienen escasos efectos secundarios.