Primeros casos con Balón Intragrástrico ingerible en España

La Unidad de Tratamiento Endoscópico de la Obesidad de HM Universitario Sanchinarro (HMS), dirigida por Gontrand López-Nava, ha realizado los primeros casos que se llevan a cabo en España para tratar el sobrepeso con Balón Intragástrico (BIG) ingerible, una nueva modalidad de esta ayuda intervencionista contra el sobrepeso que permite combatir la obesidad antes de que aparezca.

Este nuevo BIG ingerible, que se presenta como ayuda eficaz para el sobrepeso de entre 6 y 15 kilos, consiste en una cápsula que el paciente traga por sí mismo y que, una vez en el estómago, se llena con nitrógeno hasta alcanzar un volumen de 250cc, pudiéndose colocar más de un balón a la vez, siempre bajo criterios médicos. El proceso de colocación de este dispositivo se realiza bajo control ecográfico por el doctor López-Nava en su consulta. La técnica no necesita endoscopia y se realiza en cinco minutos.

Los balones ingeribles permanecen en el estómago durante tres meses, realizándose su retirada mediante endoscopia con sedación; al ser muy ligeros (menos de 6 gramos) se establecen en la zona del fundus (parte superior del estómago), aumentando el efecto de saciedad, y minimizando la intolerancia y molestias que provocan el resto de los balones más grandes en fase inicial.

 Resultados e indicaciones

Según explicó el experto, en los estudios previos a la certificación CE ya obtenida del BIG ingerible, se han reportado pérdidas superiores al 40% de exceso de peso a los tres meses del tratamiento con este dispositivo. El equipo del doctor López-Nava, formado por nutricionistas, psicólogos y licenciados en Educación Física, induce al paciente, de forma paralela al periodo en el que se trata el sobrepeso, un cambio de hábitos y conducta alimentaria para que los resultados perduren en el tiempo.

Los candidatos ideales para este tratamiento del sobrepeso son aquellos pacientes que necesitan perder peso en tres meses, como en los casos pendientes de una intervención quirúrgica, dolores articulares agravados por el exceso de peso, comienzo de actividad deportiva limitada por el sobrepeso, búsqueda de mayor fertilidad, apnea del sueño, hipertensión arterial, diabetes tipo 2, o cualquier otra condición física que mejoraría perdiendo entre 6 y 15 kilos.